Introducción
⌅Los
laboratorios criminalísticos o forenses constituyen instalaciones que
como resultado de la investigación de hechos delictivos, generan
desechos biológicos peligrosos al manipular huellas (elementos
dubitados), muestras (elementos indubitados) e indicios (portadores de
las huellas). Al encontrarse en estado de conservación desfavorable, ser
de proveniencia desconocida y potencialmente infecciosos, incrementa
los riesgos asociados a su manipulación (Villafranco, 2012illafranco,
J. (2012). La investigación criminalista en los delitos ambientales.
Biblioteca Jurídica Virtual del Instituto de Investigaciones Jurídicas
de la UNAM. Disponible en: http//wwwbibliojuridica.org.
).
Dichos riesgos generalmente se desconocen y la percepción sobre los
mismos es baja, por lo que en la medida que el profesional conozca de
estos, desarrolle habilidades y sea más competente en su labor podrá
mitigarlos.
El evidente peligro se acentúa al ser la instalación y
la actividad criminalística, de manera general, una profesión de riesgo
biológico. Se hace necesario realizar estudios de evaluación de riesgos
de una manera científicamente adecuada con el uso de conocimientos
especializados, con el objetivo de caracterizar e identificar la
naturaleza y la magnitud de las situaciones hipotéticas de peligro si
las hubiera, y la probabilidad de que esas situaciones se presentaran
realmente. Debe investigarse caso por caso, lo que significa hacer un
análisis individual de cada propuesta (Argote, 2013Argote,
E. (2013). Desechos hospitalarios. II Taller Internacional de Manejo de
Desechos Biológicos Peligrosos.2-4 Noviembre. Cuba. Versión on-line
).
Como
referencias de la necesidad de la evaluación de riesgo biológico,
existen diferentes documentos. La Gaceta Oficial de Cuba con fecha
19/12/2007 (CITMA, 2007CITMA (2007). Resolución 180 para el Reglamento de Autorizaciones de Seguridad Biológica. Gaceta Oficial de la República de Cuba.
)
establece la Resolución 180 para el Reglamento de Autorización de
Seguridad Biológica en el ARTICULO 6, del cual los incisos b) y f) hacen
referencias a la investigación, producción y ensayos que involucren
agentes biológicos y sus productos, así como la transportación de los
mismos y desechos biológicos peligrosos.
La misma Resolución, en su capítulo III establece la necesaria licencia de seguridad biológica; la misma debe contener según inciso f), la evaluación de riesgo realizada para cada actividad. En el Anexo 1, inciso c) se establece que la evaluación del riesgo debe tener en cuenta: Técnicas utilizadas en la evaluación de riesgo y personal que las desarrolló, Identificación de los peligros, Estimación de la posibilidad de que se produzcan efectos adversos, Estimación de las consecuencias, Medidas de gestión de los riesgos y Evaluación general.
Uno de los métodos más específicos para evaluar riesgo biológico lo constituye BIOGAVAL (Pérez et al., 2020Pérez D.Y, Pedroso RL, Pérez SLM (2020). Evaluación del riesgo biológico en laboratorio clínico aplicando el método BIOGAVAL. Medimay, 27(2), 104-116.
; Reyes et al., 2020Reyes-Reyes,
E. Y., Piguave-Reyes, J. M., Riofrío-Pinargote, C. A., &
Alay-Pinargote, M. J. 2020. Evaluación del riesgo biológico en los
laboratorios de las Instituciones Universitarias Evaluation of
biological risk in the laboratories of University Institutions. Ciencias de la Salud. Salud y Vida. 4.
)
el cual trabaja con una ecuación que incluye factores de frecuencia de
exposición, gravedad, vía de infección, vacunación y una guía de
evaluación de buenas prácticas para ajustar resultados, entre otros. El
método se aplica a los agentes patógenos localizados en determinada área
con peligro biológico, teniendo éxito en laboratorios clínicos.
Con
menos nivel de rigurosidad, otros documentos tratan la evaluación de
riesgo biológico. Por ejemplo, el Manual de Bioseguridad para la
Investigación Técnica Científica del Delito (Ministerio de la Mujer y Derechos Humanos, 2023Ministerio
de la Mujer y Derechos Humanos, Fiscalía General del Estado, Ministerio
del Interior Ecuador (2023). Manual de Bioseguridad para la
Investigación Técnica Científica del Delito.
)
establece una clasificación muy simple del riesgo biológico. El mismo
reafirma los 4 grupos conocidos de riesgo y establece requerimientos que
van esencialmente hacia el manejo y desecho de los objetos
cortopunzantes. En similar sentido, Hernández (2016)Hernández de la Torre, R. (2016). Bioseguridad en la criminalística. Revista Científica Cultura, Comunicación y Desarrollo, 1(2), 13-21.
realiza una exposición breve de los requerimientos de la evaluación del
riesgo biológico, sin entrar en detalle sobre aspectos metodológicos.
Organización Mundial de la Salud ha propuesto en su Manual de Bioseguridad (La OMS, 2023Organización Mundial de la Salud (2023). Manual de bioseguridad en el laboratorio. World Health Organization.
)
una evaluación de riesgo biológico basado en una matriz bidimensional
de probabilidad de exposición por consecuencias, incorporando factores
guías para el analista que modifican la probabilidad y consecuencias
mencionadas.
Como se ha visto, uno de los métodos utilizados para
evaluar el riesgo biológico es la matriz de riesgo con sus diferentes
variantes. El método de matriz de riesgo tridimensional es utilizado
como herramienta para establecer prioridades en la gestión del riesgo de
una instalación a partir del análisis combinado de los potenciales
escenarios de riesgo en la misma. Cada escenario se caracteriza por la
ocurrencia de un evento indeseado (con su frecuencia asociada), la
probabilidad de fallo de las barreras existentes y la magnitud de sus
consecuencias. Este método, aunque no permite cuantificar el riesgo
numéricamente, hace posible clasificarlo en niveles, lo que resulta
suficiente para establecer prioridades (Torres y Sierra, 2020Torres,
A. y Sierra, K. (2020). Matriz de riesgo tridimensional aplicada a una
evaluación de Bioseguridad en una práctica de hemodiálisis. Revista Cubana de Salud y Trabajo, 21(1), 13-21.
).
Esta
metodología ha sido aplicada ampliamente en la industria con riesgo
potencial asociado, en el sector bancario y crediticio, así como en
distintas prácticas con radiaciones ionizantes (Torres et al., 2023Torres
Valle, A., Amador Balbona, Z., Alfonso Laguardia, R., Nazco Torres, J.,
Núñez Zamora, L., Perdomo Ojeda, M., ... & González Rodríguez, N.
(2023). Gestión de riesgo en las prácticas médicas con radiaciones
ionizantes. Anales de la Academia de Ciencias de Cuba, 13(2).
; Domínguez et al., 2024), peligros biológicos (Ajo et al., 2024Ajo
Melia, R., Torres Valle, A., Azanza Ricardo, J., & Rubio Limonta,
M. (2024). Estrategia de prevención para la infección viral con Necrosis
Infecciosa Hipodérmica y Hematopoyética en el cultivo de camarón. Revista de Investigaciones Marinas, 43(2), 80-96.
; Torres y Sierra, 2020Torres,
A. y Sierra, K. (2020). Matriz de riesgo tridimensional aplicada a una
evaluación de Bioseguridad en una práctica de hemodiálisis. Revista Cubana de Salud y Trabajo, 21(1), 13-21.
) y riesgos ambientales (Pérez et al., 2023Pérez,
Y., García-Cortes, D., Torres-Valle, A., & Jáuregui-Haza, U.
(2023). Risk assessment of domestic wastewater treatment system based on
constructed wetlands. Sustainability, 15(22), 15850. https://doi.org/10.3390/su152215850
), pero nunca ha sido utilizada para evaluar el
riesgo biológico en actividades criminalísticas; de ahí que el objetivo
general de esta investigación es evaluar el riesgo biológico en los
especialistas criminalistas, aplicando la matriz de riesgo
tridimensional.
Materiales y Métodos
⌅El análisis de riesgo biológico se realizó a los especialistas criminalistas durante el período comprendido entre noviembre de 2023 y septiembre de 2024. Se estudió a toda la población ocupacionalmente expuesta, incluyendo otros trabajadores que se exponen al riesgo en la instalación.
Para evaluar el riesgo biológico se utilizó el método de matriz de riesgo tridimensional, a través del algoritmo representado en la Figura 1.
)
)
El mapa de proceso es el ordenamiento cronológico de las diferentes etapas por las cuales transcurre la investigación criminalística. En cada subproceso o etapa podrán ocurrir varios escenarios, o sea, sucesos iniciadores que conllevan a peligros dentro del proceso correspondiente. No basta con que el microorganismo esté presente en las huellas, muestras e indicios colectados; es necesario un mecanismo que conduzca a la infección.
Cada secuencia accidental se describe mediante un
árbol de evento, que es un método inductivo que describe la evolución
del suceso iniciador vinculado con el fallo de sus correspondientes
barreras hasta alcanzar las consecuencias indeseadas. (Torres y Sierra, 2020Torres,
A. y Sierra, K. (2020). Matriz de riesgo tridimensional aplicada a una
evaluación de Bioseguridad en una práctica de hemodiálisis. Revista Cubana de Salud y Trabajo, 21(1), 13-21.
).
Para estimar el riesgo se empleó la matriz de riesgo que vincula
tridimensionalmente los parámetros que caracterizan al riesgo biológico:
frecuencia del suceso iniciador (F), probabilidad de fallo de barreras
(P) y magnitud de las consecuencias (C). Cada parámetro se caracteriza
con una escala cualitativa, la cual aparece representada en la Figura 2.
)
).
Esta escala se representa como:
- Para frecuencia de iniciador y probabilidad de fallo de barreras: A- alta, M- media, B- baja y MB - muy baja
- Para consecuencias: MA- muy alta, A- alta, M- media y B- baja
- Para riesgos: RMA- riesgo muy alto, RA- riesgo alto, RM- riesgo medio y RB- riesgo bajo
La asignación de parámetros para las secuencias accidentales (frecuencia de iniciadores, magnitud de consecuencias y modelación de las defensas) sigue las siguientes consideraciones:
Para frecuencia de iniciadores:
- Se realizó una revisión de las estadísticas acopiadas a la entidad, resultando escasos los datos encontrados, además se tuvo en cuenta los testimonios del personal experimentado y con más años de servicio en la instalación, para aportar la frecuencia de sucesos iniciadores (SI) analizados.
- Teniendo en cuenta que muchos SI ocurren frecuentemente y han sido observados por la autora, se decidió asignar frecuencia alta (FA) para los casos que ocurren más de 50 veces por año.
- Aquellos SI relacionados con el estado inadecuado de la instalación (incluso desde su diseño), se consideraron como de FA.
- A criterio de la autora, a las prácticas que implican SI medianamente frecuentes (se considera que ocurren entre 1 y 50 veces por año) se les asignó valores de frecuencia media (FM) para que ello quedara en un rango conservador.
- En los casos que no hay evidencia de SI y se conoce que el personal posee habilidades y aplican buenas prácticas y procedimientos, se colocará frecuencia baja (FB).
Para medidas de defensa (barreras) y magnitud de las consecuencias:
- Las barreras se determinan en base a su diseño teórico si se trata de: bloqueos automáticos, alarmas y procedimientos basados en acciones humanas realizados por más de una persona o por una sola persona. En ese orden se asignan robusteces que caracterizan la efectividad de la barrera.
- Para magnitud de las consecuencias se asigna el peor efecto esperado una vez ocurrido el SI, sin considerar la participación de las barreras.
Para reductores de frecuencia y reductores de consecuencia:
- La asignación de robusteces para las barreras se incorporan a las secuencias si procede; los reductores de frecuencia, que pueden cambiar la frecuencia del suceso iniciador, y los reductores de consecuencia, que pueden cambiar la magnitud de las consecuencias.
De esta forma en orden cronológico de modelación están: los reductores de frecuencia (pueden atenuar la frecuencia del iniciador), las barreras (controlan la evolución de la secuencia) y los reductores de consecuencia (pueden mitigar la gravedad de las consecuencias).
Resultados y Discusión
⌅Tras
la identificación de sucesos iniciadores y diseño de sus secuencias
accidentales correspondientes, se obtuvo un patrón de riesgo biológico
asociado al trabajo criminalístico. Este patrón de riesgo fue
introducido al código SECURE-MR-FMEA (Torres et al., 2023Torres
Valle, A., Amador Balbona, Z., Alfonso Laguardia, R., Nazco Torres, J.,
Núñez Zamora, L., Perdomo Ojeda, M., ... & González Rodríguez, N.
(2023). Gestión de riesgo en las prácticas médicas con radiaciones
ionizantes. Anales de la Academia de Ciencias de Cuba, 13(2).
), obteniéndose una evaluación de riesgo, cuyos principales resultados se destacan a continuación.
En la figura 3 se muestra la descripción del patrón de riesgo y sus consecuencias, donde se observa un total de 25 secuencias accidentales, seis secuencias accidentales con riesgo alto, todas con consecuencias graves, y así sucesivamente, otras secuencias de riesgo menor.
Leyenda/Legend: Total - Total de secuencias, RMA-riesgos muy altos, RA- riesgos altos, RM -riesgos medios, RB- riesgos bajos. MG-consecuencias muy graves, G- consecuencias graves, M- consecuencias medias. B- consecuencias bajas
La Tabla 1 muestra los subprocesos de la investigación criminalística con la cantidad de secuencias accidentales de cada uno clasificadas por niveles de riesgo, observándose que el riesgo alto corresponde a una de las secuencias que se encuentra en la manipulación de muestras durante la investigación.
| Etapa | RMA | RA | RM | RB | Total por etapa |
|---|---|---|---|---|---|
| Riesgo durante investigación criminalística (CRI) | |||||
| Recepción de muestras por personal del laboratorio de criminalística (RMC) | 0 | 0 | 2 | 3 | 5 |
| Manipulación de muestras durante investigación (MMI) | 0 | 4 | 4 | 4 | 12 |
| Descarte - Desechos de pruebas y muestras (DPM) | 0 | 2 | 0 | 6 | 8 |
| Proceso | 0 | 6 | 6 | 13 | 25 |
La Tabla 2 muestra un fragmento de las secuencias accidentales más importantes ordenadas por nivel de riesgo y la magnitud de sus consecuencias. Se observan seis secuencias con riesgo alto y una con riesgo medio, seis con consecuencias altas y una con consecuencias muy altas. De ellas, cinco ocurren durante la manipulación de muestras (MMI) y dos en la etapa de desecho de pruebas y muestras (DPM).
| No | Sec{SI} | Riesgo | Consec. | Proceso | Descripción |
|---|---|---|---|---|---|
| 1 | SEC12{SI-TOE2.4(M)} | A | C-TOE(A) | MMI | Ingestión de patógeno durante manipulación de muestra en laboratorio |
| 2 | SEC16{SI-TOE2.8(B)} | A | C-TOE(A) | MMI | Transporte no autorizado en medios no adecuados de muestras con riesgo biológico durante la investigación |
| 3 | SEC19{SI-PUB2.1(B)} | A | C-PUB(A) | MMI | Acceso no autorizado a muestras con riesgo biológico durante la investigación |
| 4 | SEC20{SI-PUB2.2(B)} | A | C-PUB(A) | MMI | Transporte no autorizado en medios no adecuados de muestras con riesgo biológico durante la investigación |
| 5 | SEC28{SI-TOE3.1(A)} | A | C-TOE(A) | DPM | Accidente cortopunzante del perito por recolección de desechos de laboratorio mal gestionados |
| 6 | SEC29{SI-PUB3.2(A)} | A | C-PUB(A) | DPM | Inhalación o ingestión de patógeno por el público por recolección de desechos de laboratorio mal gestionados |
| 7 | SEC13{SI-TOE2.5(B)} | M | C-TOE(MA) | MMI | Fallo de centrifuga provoca salpicadura de agente biológico |
Otro análisis posible es la importancia de medidas de defensas. En la figura 4 se observa el ordenamiento de las barreras por su participación porcentual en las secuencias. Obsérvese que las más contribuyentes son el Chequeo por pares durante la ejecución de la tarea (B-10(N)) y el Cumplimiento de procedimientos y buenas prácticas durante recolección de desechos (B-8(N)).
En la figura 5 se ilustra una modalidad de estudio de importancia más objetiva que la anterior (riesgos aumentados al desaparecer la barrera), donde resultan las más contribuyentes las barreras B-10(N): chequeo por pares durante ejecución de la tarea, B-7(N): uso de medios de protección durante recolección de desechos y B-8(N): cumplimiento de procedimientos y buenas prácticas durante recolección de desechos.
El estudio de las defensas puede incluir otros contribuyentes como los reductores de frecuencia. En la Figura 6 se ilustra la importancia por participación porcentual. En este caso son los más contribuyentes el RF-8(R): carga de trabajo moderada y el RF-1(B): capacitación adecuada del personal.
Finalmente, el ordenamiento de los reductores de consecuencia por su participación porcentual en la mitigación de consecuencias se ilustra en la figura 7. Obsérvese como RC-1(B): disponibilidad de set de primeros auxilios y RC-2(B): vacunación contra enfermedades prevenibles, como hepatitis, son los más contribuyentes.
La manipulación de muestras es un subproceso clave para el riesgo durante la investigación criminalística. Ello se evidencia aún más por el alto riesgo que genera las malas prácticas pudiendo provocar la ingestión accidental de patógenos, su transporte por vías inadecuadas, accesos no autorizados de personal o accidentes con objetos cortopunzantes, que se producen por el personal ocupacionalmente expuestos.
También las personas que no están directamente relacionadas con la investigación pericial tienen su aporte por el riesgo que genera su posible acceso al lugar de los hechos o el contacto con huellas, indicios y muestras durante su transporte no autorizado.
Por otra parte, en el estudio sistémico que la metodología permite, resaltan por su rol trascendente las medidas de defensa tipo barreras, asociadas a chequeos por pares durante ejecución de las tareas, propiciando que durante el trabajo ambas personas supervisen sus acciones entre sí. Así mismo el uso de medios de protección y cumplimiento de procedimientos y buenas prácticas durante la recolección de desechos, garantiza que no exista contaminación entre los elementos a peritar y entre estos y el operario.
Además, trascienden como defensas tipo reductores de frecuencia las asociadas a carga de trabajo moderada que permite mitigar situaciones de estrés y propicia mayor concentración durante la investigación; la capacitación del personal favorece que el perito criminalista se encuentre más preparado, con mayores conocimientos y competencia para ejecutar su labor; como tipo reductores de consecuencia, las de disponibilidad de set de primeros auxilios para actuar con rapidez ante una emergencia y la vacunación contra enfermedades prevenibles en función de mejorar la respuesta del organismo ante un patógeno.
Debe señalarse que
aunque la mayoría de las medidas de defensa y los sucesos iniciadores
importantes han sido reconocidos y establecidos en la legislación
vigente (CITMA, 2007CITMA (2007). Resolución 180 para el Reglamento de Autorizaciones de Seguridad Biológica. Gaceta Oficial de la República de Cuba.
),
ello no constituye requisito obligatorio de su cumplimiento, lo cual lo
reflejan las observaciones tributarias de los datos que se han empleado
en esta investigación, así como los resultados del estudio. De ahí que
estos deben tener un impacto importante en la corrección de las
deficiencias detectadas durante la cuantificación del riesgo de esta
práctica. Hernández (2016)Hernández de la Torre, R. (2016). Bioseguridad en la criminalística. Revista Científica Cultura, Comunicación y Desarrollo, 1(2), 13-21.
aporta muy poco desde el punto de vista metodológico de evaluación de
riesgo biológico, ya que solo comunica directivas generales respecto a
volumen y frecuencia con que se manipulan los elementos portadores de
material de origen biológico, los factores técnicos y humanos
involucrados y una leve noción de defensa.
La Resolución 189 (CITMA, 2007CITMA (2007). Resolución 180 para el Reglamento de Autorizaciones de Seguridad Biológica. Gaceta Oficial de la República de Cuba.
)
establece pasos para la evaluación de riesgo biológico en líneas
generales (sin especificar un método), y refiriéndose a un enfoque
matricial bidimensional (estimación de la posibilidad de que se
produzcan efectos adversos; Estimación de las consecuencias), pero no
existen evidencias claras de ello. El método BIOGAVAL (Pérez et al., 2020Pérez D.Y, Pedroso RL, Pérez SLM (2020). Evaluación del riesgo biológico en laboratorio clínico aplicando el método BIOGAVAL. Medimay, 27(2), 104-116.
; Reyes et al., 2020Reyes-Reyes,
E. Y., Piguave-Reyes, J. M., Riofrío-Pinargote, C. A., &
Alay-Pinargote, M. J. 2020. Evaluación del riesgo biológico en los
laboratorios de las Instituciones Universitarias Evaluation of
biological risk in the laboratories of University Institutions. Ciencias de la Salud. Salud y Vida. 4.
),
resulta específico para riesgo biológico, logra establecer los agentes
patógenos más importantes, y algunas buenas prácticas generales, sin
embargo no alcanza una posibilidad de análisis holístico por procesos.
La OMS propone un método bidimensional de evaluación basado en un
enfoque matricial, pero no llega a establecer una subdivisión hacia las
medidas de defensa. Como se aprecia, ninguno de los métodos analizados
por otras referencias muestra la potencialidad de resolución de
contribuyentes que alcanza la matriz tridimensional de riesgo aplicada
en este estudio, lo que la hace más factible por el nivel de detalle y
priorización de sus resultados, y el grado de especificidad de las
medidas derivadas.
Conclusiones
⌅- Las capacidades del método permiten dar un enfoque holístico al riesgo de la actividad incorporando sucesos iniciadores, medidas de defensa y consecuencias.
- Se determinan siete secuencias accidentales importantes, cuatro para el perito criminalista y tres para las personas que no están directamente relacionadas con la investigación pericial.
- Las barreras más importantes están relacionadas con buenas prácticas, mientras que sobre los reductores destacan las relacionadas con prevención de sucesos iniciadores (carga de trabajo moderada y capacitación adecuada) y mitigación de consecuencias (disponibilidad de primeros auxilios y vacunación preventiva).
- La disponibilidad del software SECURE-MR-FMEA y la capacitación sobre el empleo del método matricial garantiza su utilidad para otras prácticas o instalaciones con riesgo biológico.